ROBERTO ROCHIN
Estudió la licenciatura en Artes en la Universidad Loyola Marymount (LMU por sus siglas en inglés), Los Ángeles, Estados Unidos. Obtuvo, por su ópera prima Ulama, el juego de la vida y la muerte (1987), los premios Ariel a Mejor Ópera Prima, Mejor Largometraje, Mejor Música, Mejor Edición y Mejor Fotografía en la 30ª entrega de los premios Ariel, México; y la Diosa de Plata por Mejor Ópera Prima en la 24ª entrega de las Diosas de Plata, México. Esta obra se presentó en la 1era Exposición Universal Expo 2000, Hannover, Alemania, y en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, en 2003, entre otros. Obtuvo el premio a Mejor Cortometraje de Ficción en el 29° WorldFest Houston International Film & Video Festival, Texas, por Un pedazo de noche (1995).
Ganó, por Paso del Norte (2001), el premio Ariel a Mejor Cortometraje de Ficción en la 44ª entrega de los premios Ariel, y tres premios en el 5° Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF por sus siglas en inglés). Participó en el 6° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) con su largometraje de ficción Purgatorio, relatos de Juan Rulfo (2008), por el que obtuvo el Premio del Jurado en el 36° Festival Internacional de Cine Independiente de Bruselas (FIFI por sus siglas en francés), Bélgica; el Premio Free Spirit en el 25° Festival de Cine de Varsovia (WFF por sus siglas en inglés), Polonia; y el Círculo precolombino de Plata a Mejor Película en el 26° Festival de Cine de Bogotá (Bogocine), Colombia.
Pok Ta Pok
Otros proyectos que ha desarrollado es la adaptación de las novelas del escritor Elmer Mendoza El amante de Janis Joplin y Asesino solitario. En 2011 produjo la película CANELA (2011) de Jordi Mariscal. En la tienda de Apple se encuentra publicado el juego de su creación App POK-TA-POK basado en el juego de pelota www.poktapokgames.com.
Proyectos en desarrollo: Largometraje basado en la mitología maya del Popol Vuh y un largometraje basado en la revolución maderista de título MADERO, Apóstol de la democracia.
En Ulama, el juego de la vida y la muerte, se hace un rescate y recreación del juego de la pelota en las culturas prehispánicas de mesoamérica, se hace uso de una diversa gamas de técnicas audiovisuales como el registro directo o la reconstrucción. El director se encarga de montar una escena en que se muestra la continua lucha entre la vida y la muerte, el Sol y la Luna, representados a través del ritual de Ulamaliztli, o el juego de pelota.
Sobre el documental, el crítico Saul Ramos Navas dijo: “Esta película realizada en 1986 ha tenido gran aceptación entre la gente porque es un soberbio trabajo de investigación en el que se recorren todas las zonas de antes de la conquista española, en donde se cuentan con espacios especiales para la práctica de este deporte. Incluso, en la cinta se manejan las situaciones míticas del deporte, como cuando los humanos jugaron contra la muerte para conservar su existencia, con lo que se demuestra que el juego estaba íntimamente ligado con aspectos religiosos que eran juegos rituales mediante los cuales se trataba que las fuerzas naturales siguieran el orden cósmico”.
